• junio 21, 2018

Los prestigiosos premios Engine Of The Year ya fueron entregados y Ferrari arrasó con sus motores de alta performance, mientras que los alemanes disputaron bravamente por el premio más técnico de la industria.

Todos los años el premio Engine Of The Year es esperado con ansías por los constructores: la revista especializada Engine Technology International premia a los bloques motrices más eficientes, potentes e innovadores del mercado.

En 2018, la edición 20 de estos premios, fue decididamente para Italia. La prestigiosa casa deportiva Ferrari que -se sabe- tiene uno de sus principales bancos de pruebas directamente en las pistas de la Fórmula Uno, obtuvo históricos resultados: la casa fundada por Enzo batió récords al vencer en cinco de las 12 categorías.

El principal ganador fue el bloque motriz del último Ferrari, recientemente estrenado en Chile; el 812 Superfast. Se trata de un motor de 6.5 litros de cilindrada, distribuida en V12 (doce cámaras en formación “V”). Se trata de un impulsor que puede desarrollar nada menos que 800 HP (la media en Chile es de unos 140 HP), con un motor atmosférico. Algo que sorprende en un mundo dominado por los motores turbo. Lo logra con una admisión de geometría variable (sus ductos se mueven para que el motor “respire” mejor), además cuenta con distribución variable y una inyección de combustible directa de muy alta presión. Preciso y potente se llevó dos premios:  en la categoría Mejor Motor de más de 4.0 litros, y Mejor Motor Nuevo.

Ferrari también obtuvo el premio “Best of the Best” con su motor turbo V8 de 3,9 litros, premio ex  profeso para el 20º aniversario del certamen. Este motor también obtuvo los premios al Mejor Motor entre 3.0 y 4.0 litros y al Mejor Motor prestacional.

“Ferrari ha demostrado que los clientes más exigentes quieren motores más pequeños y eficientes. En efecto, el motor turboalimentado mezcla esto con las prestaciones más pasionales de Maranello, convirtiéndolo en un motor no sólo imbatible en los últimos tres años, sino también vencedor cuando lo enfrentamos a otros motores de las dos últimas décadas”, señaló Dean Slavnich, copresidente de IEOTY (International Engine Of The Year).

Orgullo alemán

Pero no todo es italiano. Los alemanes, pilar clave en el desarrollo de la industria automotriz, también obtuvieron galardones. En la categoría de 2 a 2.5 litros de cilindrada el triunfador fue Audi con su bloque motriz de cinco cilindros turbocargado de 2.500 cc. Este propulsor equipa a los modelos Audi RS3, TT RS y RS Q3. Todos bólidos versátiles y poderosos.

Por su parte Porsche también hizo lo suyo. Su motor de seis cilindros, turbocargado, y 3.0 litros que portan las variantes Porsche 911 Carrera, 911 Carrera 4, 911 Carrera S, 911 Carrera 4S, Carrera GTS, Carrera 4 GTS; se quedó con la categoría entre 3 y 4 litros de deplazamiento.