El dueño de los restaurants Gud! y Marlon se declara melómano, fanático de David Bowie y gozador profesional. De Mussy es periodista, ingeniero comercial y además Presidente de la fundación CreceChile.

  • junio 21, 2018

Un disco: Station to Station, de David Bowie. Es el epítome de un disco cool. La verdad es que no hay nada más cool que Bowie y no hay nada más taquilla que su disco de 1976. Es el futuro de la electrónica y el krautrock pasado por el pop y el soul. Desde la mecánica funky de los casi 10 minutos de la canción del título, hasta el R&B infeccioso de Golden Years, pasando por el David más crooner en Wild is the Wind y por Bowie más disruptivo en el golpe de Stay. Nada sonaba como esto antes de Station to Station y hoy todo suena un poco parecido.

Un deporte: boxeo; me gusta practicar algo de boxeo algunos días a la semana para despejar la cabeza y botar las malas vibras. No hay nada como dedicarse a pegar unos buenos golpes hasta no poderse los brazos y ganar una buena cuota de cansancio sano; ese del cuerpo y no de la cabeza. Recibir golpes no es tan terrible tampoco. Se siente un poco como la facturación del karma.

Un libro: La conjura de los necios de John Kennedy Toole. No puedo parar con éste. Me lo he leído varias veces y no deja de fascinarme. El descriterio genial de Ignatius, la locura senil de la señorita Trixie, la revolución obrera y justiciera en Levy Pants o la desfachatez de la perversa Minka Minkoff. Nunca la locura se presentó tan maravillosamente linda y convincente como en este mundo perdido y soñado en Nueva Orleans.

Un artista: Benjamín Ossa. Me parece increíble el trabajo que ha venido haciendo desde hace años a través de la investigación entre la luz y el espacio. Cada una de sus obras toca una nota simple y profunda sobre cosas que siempre vemos, pero nunca reparamos en percibir con atención. Un favorito.

Un concierto: Nick Cave, octubre 2018. Hay que agradecerle a Bowie y a los dioses que Nick Cave haya decidido volver a Chile después del papelón que le hicimos pasar hace 20 años. Sus conciertos son una liturgia que más vale no perderse. Me tocó verlo un par de veces antes y puedo asegurar que es el mejor artista en vivo hoy. Sin discusión. Lo de octubre será único y es de las cosas que me tienen en jubileo.
Un restaurante: La Bifería. Un dato para los que saben de carnes. No hay mejor lugar en Santiago para comer mollejas, ni mejor corte que el tapa de lomo que preparan en porciones contadas cada día. Es un nuevo clásico y los sibaritas carnívoros lo tienen claro.