Al actor le apasionan la música y el baile. Y el teatro, por supuesto. Por lo mismo, se dedicó a adaptar la novela Historia de amor con hombre bailando, de Hernán Rivera Letelier, para llevarla a las tablas. La obra se puede ver en CA660.

  • junio 7, 2018

Un disco: cualquiera de La Huambaly. Ponerlo en las fiestas y recuperar los bailes de a dos, con el ritmo y la sonrisa dibujados en el corazón. Pienso que se ha perdido el bailar de a dos, a partir de los 90 y con el surgimiento de la música electrónica y todas las tendencias que se construyen hasta hoy, la gente baila de forma individual. Cuando empecé a preparar la obra, llegué a una escuela llamada Swingtiago, donde te enseñan a bailar todos los bailes de los 30, 40, 50. El Lindy Hop, Balboa, Charleston, entre otros. Si pones un disco de La Huambaly en una fiesta, seguramente la gente se va a alegrar porque son ritmos que te llevan a moverte.

Un viaje: volver a visitar a mis amigos de la infancia en Francia, donde pasé mi juventud. Hace mucho tiempo que no vuelvo, tengo una nostalgia tremenda. A veces sueño que estoy caminando por algunas calles de París y dentro del sueño digo “qué bella es esta ciudad”. Echo de menos la buena educación cívica, entrar a una panadería y que uno tenga que decir “buenos días, damas y caballeros” y si son solo mujeres “buenos días, damas”.

Un panorama: vacaciones con mis hijos y luego, vacaciones con mi pareja. Con mis hijos somos buenos partners, yo tengo una casa rodante y nos vamos a cualquier parte, antes hacíamos mucho camping, pero desde hace algunos años la carpa fue reemplazada por la casa rodante. Nos gustaría ir a Buenos Aires, después a Montevideo y desde ahí subir a la costa brasilera.

Un libro: La delicadeza, de David Foenkinos. Un joven novelista francés, urbano, cercano sensible y genial. Este es el primero que leí de él, lo que me gusta es que habla de la historia de una mujer y siento que entiende tan bien a la mujer, que da la idea que es mujer la que escribe. Tiene una sensibilidad tanto como para meterse en el cuerpo de una mujer como de un hombre. Es muy crítico de los hombres, cuestiona mucho nuestro género y nuestras contradicciones.

Un plato: un pescado bien preparado. De preferencia, merluza austral, trucha o congrio. Verduras al wok, papas a la campesina. Las cuezo al vapor y cuando están listas, las salteo en mantequilla, hierbas y ajo, sin pelarlas.

Una obra de teatro: sin dudas, recomiendo ver nuestra Historia de amor con hombre bailando, montaje en el que llevamos mucho tiempo trabajando con el objeto de llevar a escena esta maravillosa novela de Hernán Rivera Letelier. Es una historia de amor escenificada con magníficas actuaciones, y bailes a cargo de un elenco de 15 actores-bailarines y una orquesta estupenda dirigida por Andrés Pérez Martínez, que deleita con los twists, rock, mambos y tangos de los 60, año en que transcurre la obra.